Pensamientos de un Aventurero Cósmico.

lunes, 20 de octubre de 2008

Interludio

Hoy me desperté en medio de una nada inmensa; protegido de ella por una esfera de cristal, dentro de la que yo me encuentro. No puedo ver nada de lo que hay afuera porque el cristal está empañado por mis llantos.

Mi corazón llora por su cautiverio, por su soledad en medio de un desierto de tinieblas. Grita con fuerza para que lo liberen. Clama exasperado vivir nuevas experiencias.

Es hora de recobrar el esplendor de antaño, época dorada, y superar este momento de angustia, azul y triste. Esa época maravillosa que tanto añoro, de pasión desenfrenada y verdadera valentía, me brindó los momentos más bellos. Ahora eso ya pasó, pero es tiempo de aprender de todo aquello y aprovechar el conocimiento adquirido para lo que ha de venir. ¡Oh! Esa época en la que el amor y la pasión teñían de rojo amaranto mi cielo y mi horizonte; en la que la noche bendecía mi causa sagrada, mi misterio, arropándome con su manto de enigmática calma. Ahora todo eso debe servirme como referencia.

Claro que no debo obcecarme en el absurdo empeño de querer recrear lo vivido, bajo la creencia de que algún día aquello volverá. No, no me voy a engañar con eso, no voy a imitar lo vivido porque vivido está. Se trata de una época pasada e irrepetible. Las circunstancias han cambiado, pero la experiencia perdurará.

Esta época actual, triste y solitaria, bañada por un vacío de tinieblas, no es más que un interludio. Un pasaje transitorio, eso es todo. Esto solo es un descanso para recuperar la fuerza, las ganas de vivir. Luego me levantaré, secaré mis lágrimas y recuperaré la perspectiva perdida; el cristal se volverá totalmente transparente.

Es hora de elegir aquello que quiero ser, aquello que quiero vivir. Yo decido.

No hay comentarios: