Pensamientos de un Aventurero Cósmico.

lunes, 19 de febrero de 2007

Encanto

La ciudad es gris, aséptica, deshumanizante. Todo esta calculado al milímetro para desempeñar una función, siendo cualquier cosa que se aleje del sentido práctico totalmente accesoria. Sus habitantes se encajonan en sus reticuladas viviendas en bloque como abejas en panal. Estrictos horarios programan la irrompible rutina de la gente, sin dejar lugar al mínimo atisbo de discrepancia. La colonia de hormigas debe ser eficiente.

Entonces surge el artista. Ese rebelde sin causa, por naturaleza. Ese terrorista de la razón. Ese delincuente del pensamiento. De entre un millón de toneladas de basura rescata un DVD con una película de Tim Burton y, acto seguido, se descalza y cuelga sus roídos zapatos de unos cables, en medio de la calle, entre todo el tránsito anodino de la gente; violando los horarios, cruzando a nado un río de costumbres, alzando la voz, dejando constancia de su parecer.

Y la gente observa sus zapatos, colgados de un cable en medio de la calle. Por un momento se olvidan de su rutina, del sinsentido en que se ha transformado su vida y en ese instante nace en su interior un sentimiento alegre que conseguirá hacerles esbozar una sonrisa.

A todos los que se esfuerzan por hacer que los lugares donde vivimos sean un poco más mágicos: ¡GRACIAS!

1 comentario:

Olga dijo...

Si es cierto que si miramos un poco a nuestro alrededor, en todas direcciones, en vez de mirar solo hacia delante, o hacia abajo (mirando nuestros pies mientras caminamos), podremos ver que por ahi hay gente que hace que tu dia no sea tan rutinario. Esas pekeñas señales como unos zapatos colgados en unos cables (En Barcelona tb hay uno...), hacen volar la imaginación y desconectar un poco de ese mundo lleno de tantos horarios, tantos quehaceres...