Pensamientos de un Aventurero Cósmico.

lunes, 24 de julio de 2006

Fallen Angel (I)

Cuentan los textos antiguos que el Ángel Caído era un ángel que, estando en el cielo, decidió objetar las imposiciones de Dios. Como consecuencia de su desobediencia, fue castigado y condenado al infierno.

Los motivos para rebelarse contra un Dios pueden ser muy variados. No obstante, el principio que lleva a la rebelión es siempre el mismo: anhelo de libertad. El libre albedrío, depender de uno mismo, ser dueños de nuestro propio destino; queremos gozar del privilegio de tener determinación para tomar nuestras propias decisiones en la vida.

Ser personas libres implica también renunciar al amparo de un 'ente' superior. Al vivir en sociedades nos vemos atados y condicionados por una serie de circunstancias que nos obligan a rendirle cuentas a algo o alguien; sean los padres, sea Hacienda, sea nuestro jefe, etc. Ser totalmente libres nos eximiría de esa obligación, pero también nos haría cargar con todo el peso de las responsabilidades de la vida. Abandonaríamos así un cielo perfectamente ordenado y regido por un dios absolutista para llevar una vida de eterno caos e incertidumbre.

El indivíduo libre es un apóstata de su destino. Reniega de las leyes que le han sido impuestas para crear su propia escala de valores y regirse por ella. En cierto modo, el camino hacia la libertad equivale a la búsqueda del Übermensch de Nietzsche.

¿Dónde está mi lugar?... en el cielo estoy de mas
donde puedo volar en libertad
hoy el cielo arderá y de nada servirá
Soy un ángel, caído me verás

(Avalanch - El Ángel Caído)

Nueva señal de tráfico

¿No debería estar el círculo amarillo encima del verde?


Esta señal puede encontrarse en Cangas do Morrazo, en las inmediaciones del cruce del "Galas", ahora regido por semáforos.

miércoles, 28 de junio de 2006

Lemuria

Entre los pocos documentos escritos que quedan de los Mayas (los infames conquistadores españoles destruyeron unos cuantos, unos siglos atrás) aparecen menciones a un continente perdido en medio del pacífico. La causa de su desaparición se asocia a un cambio geológico, basado en el movimiento de placas tectónicas o bien debido a una intensa actividad volcánica, aunque estas teorías tienen numerosos detractores.

Durante su existencia, este mítico continente albergó a una civilización que ha sido, desde siempre, de interés para místicos y estudiosos de ciencias ocultas. Se cree que sus habitantes poseían poderes que las civilizaciones actuales no sólo han perdido, sino que incluso ignoran su potencial existencia.

Algunos escritos tamiles ---originarios de la India--- asocian Lemuria con un territorio mítico llamado Kumari Kandam; una isla sumergida en el mar del sur de la India.

Lemuria ha sido también fuente de inspiración para famosos escritores de todos los tiempos. Su carácter místico ha cautivado a grandes figuras como H.P. Lovecraft, entre otros. También se le ha dedicado alguna canción, como es el caso de "Lemuria", del grupo de metal Therion. El estribillo de esta canción dice lo siguiente:

When the sailman's sailing away
He shows that the dream of Lemuria is true
A land lost he will find again
Hear the call from the depth of the anemone song
Do you dare to enter the ship?
Hear the call from below of an underwater world
Land of Mu is close to the stars
In the arms of the sea you will live as hypnotized

Se dice de los habitantes de Lemuria que tenían la capacidad de transcender, de entrar en un estado de sabiduría suprema y de supresión total del dolor. La canción de Therion dice que el hallazgo de Lemuria no sucede sino dejándose llevar, tratando de alcanzar ese estado de éxtasis que los lemures conocían.

Habiendo existido o no, Lemuria nos deja un legado de gran valor. La habilidad de sus gentes para alcanzar un estado espiritualmente tan elevado se echa en falta en las sociedades actuales. Por una vida más plena y placentera Lemuria ha de resurgir de las profundidades marinas.

martes, 27 de junio de 2006

Mr. X

Seguramente todos habeis visto el capítulo de los Simpsons en el que Homer decide comprar un ordenador personal. En ese mismo capítulo, Homer crea una página web donde publica noticias fraudulentas. Al final, se mete con quien no debe (la industria farmacéutica) y misteriosamente va a parar a una extraña isla. Retenido allí, se encuentra con personas que poseen algún secreto que, si saliese a la luz, supondría el fin de muchos de los negocios más provechosos.

Mi intención no es la misma que la de nuestro entrañable personaje de animación. No pretendo inventarme cosas pero, de momento, tampoco puedo ofrecer más que conjeturas. No obstante, la teoría que a continuación presentaré será expuesta con inexactitud y muy poco rigor porque, de ser cierta, es probable que yo corra la misma suerte que nuestro amarillento amigo. Así, en ese fatídico caso, la verdad no será del todo silenciada; arriesgarse a saber más podría ser jugársela al doble o nada.

Dicho esto, procedo a exponer la teoría.

Es bien sabido que la industria farmacéutica es una de las más prósperas que hay sobre la faz de la Tierra. La venta de analgésicos, tales como la Aspirina, suponen un grueso del mercado de los medicamentos muy sustancioso. No cabe la menor duda de que hablamos de uno de sus productos estrella, pues están en todos los botiquines del mundo.

Su uso más extendido es el de aliviar el dolor de cabeza. El ajetreado ritmo de vida al que nos vemos expuestos día a día nos provoca muy frecuentemente esta dolencia, en ocasiones insoportable. Le echamos la culpa a todo; al trabajo, a los ruidos, a los cambios de temperatura, y no dudamos en dirigirnos al botiquin para coger un comprimido de ácido acetilsalicílico. Agradecidos, bendecimos una y otra vez ese corpúsculo cilíndrico y harinoso que nos alivia tan eficazmente.

Pero, por otra parte, las aspirinas no son todo bondades. Camuflan el dolor en lugar de solucionar el problema y son una bomba para el estómago. ¿Acaso no hay un remedio natural para eliminar el dolor de cabeza?

Los dolores de cabeza han sido, desde hace mucho, una excusa muy manida empleada por las féminas para eludir así la práctica del acto sexual cuando sus compañeros sentimentales lo desean hacer. Es preciso indicar ahora que la causa de tal muestra de frigidez es causada por la torpeza del varón a la hora de satisfacer a su pareja, pero lo que nos interesa es el pretexto. ¿Por qué se recurre a un dolor de cabeza (ficticio o no) para evitar la práctica sexual?

Un titular de la cadena ser afirma que según estudios científicos, los orgasmos son una medida muy eficaz para paliar los dolores de cabeza. El titular dice lo siguiente:
Un orgasmo equivale a dos aspirinas contra el dolor de cabeza.
Según científicos, se liberan las endorfinas, equivalente natural a los opiáceos.

Es decir, el cuerpo humano es capaz de sintetizar una sustancia natural capaz de solucionar el problema. El único requisito es tener un orgasmo, algo que está al alcance de todos (si se hacen bien las cosas). De repente, a la industria farmacéutica le surge un competidor muy serio; su producto es claramente mejor.

En vista de todo esto, resulta ahora que lo que era empleado como un pretexto para no hacer el amor ve ahora en el acto sexual su mejor solución. ¿Quién es el responsable de haber creado esa farsa? Tengo la hipótesis de se trata de un rumor difundido con éxito desde hace mucho tiempo, reforzado y mitificado de boca en boca, elevado a la categoría de leyenda. Es muy probable que las propiedades analgésicas del orgasmo fuesen conocidas desde la antigüedad, aunque a menudo tratadas como tema tabú.

Con la llegada de tiempos más liberales, donde la práctica del sexo por placer se disocia de lo maligno y lo incorrecto, este ancestral secreto corría el riesgo de salir a la luz. Por ende, la industria farmacéutica tomó cartas en el asunto, creando una conspiración contra el bien común que, con sutiles maniobras, logró convencer a las sociedades más industrializadas justamente de lo contrario: la práctica del sexo agudizaría el dolor de cabeza.

Finalmente, debemos recordar que para lograr con éxito que desaparezca el dolor de cabeza es necesario alcanzar el orgasmo. Esto puede parecer complicado pero no lo es en realidad si se poseen los conocimientos y la práctica necesarios. Así, en honor al buen hacer de las prácticas sexuales, resulta muy recomendable aprender lo que las culturas milenarias del todo mundo tienen que decir al respecto. A nadie le deberían extrañar los términos tantra o kamasutra, pero esos son temas que están fuera del alcance de este comunicado.

Como colofón, me gustaría añadir que la industria farmacéutica puede sacar buen partido de todas estas conclusiones. Confío en que sus directivos ya lo saben, y que no han de tardar en ver en todo esto nuevas posibilidades de negocio. A fin de cuentas, son ellos también quienes se ocupan de la venta de métodos anticonceptivos.

viernes, 23 de junio de 2006

Aquí no hay quien pille wifi

Todo era maravilloso y el sol lucía radiante en un cielo azul, los pájaros cantaban y las mariposas revoloteaban posándose en flores de vívidos colores, pobladoras de un verdescente prado.

Así de maravilloso era el mundo en el que vivíamos, en el cual, estuvieses donde estuvieses, podrías desplegar un ordenador portátil y beneficiarte de la augusta generosidad de los paisanos del lugar que, muy amablemente, optaban por compartir sus recursos de red inalámbrica con los bienvenidos viajeros.

La gente vivía bajo un clima de felicidad perenne, de infinita bonanza y amabilidad extrema. No había conflictos de ningún tipo. Todos eran muy amigos y se querían mucho.

Pero cierto día, el Señor del Mal hizo presencia en forma de señal de televisión y se materializó en las pantallas de las gentes en forma de serie televisiva de gran audiencia. "Aquí no hay quien viva", rezaba la sintonía del principio una y otra vez, mientras se sucedían los créditos de los infames participantes en aquella orgía de perversión y exaltación de los instintos más malvados e impuros que a la especie humana el devenir de los tiempos le ha ido inculcando.

Así, los guionistas de la endemoniada serie de televisión crearon con toda maldad un capítulo en el que se abordaba el tema de las redes "wifi", tan en boga en estos tiempos. El presidente de la comunidad de vecinos de la ficción era el poseedor de la infraestructura de red inalámbrica necesaria, y el resto de los vecinos ejercían con maestría el ancestral arte del parasitismo.

La reacción del susodicho presidente no pudo ser más trágica. Su conducta estaba sin duda coercionada por los dictados de ese evangelio maligno que las clases sociales dominantes han de difundir para perpetuar su supremacía: el concepto de propiedad privada. De este modo, la hasta entonces libremente accesible red inalámbrica comunitaria devenió en un lujo elitista destinado al disfrute único y exclusivo de su contratante. Una terrible contraseña, fiel símbolo de los más obscuros deseos e intenciones de quienes ocultan la verdad al prójimo, ponía en veda el tan anhelado recurso.

Y es así como el mal triunfa sobre el bien, cómo se impone la misantropía y el egoísmo ante el sano deseo de la libre comunicación entre hermanos. Se divulga así el erróneo concepto de que compartir es malo, haciendo una exaltación flagrante de la propiedad privada. Este golpe bajo constituye, sin duda, un acto de manipulación, digno de cualquiera de los régimenes dictatoriales que con innumerables manchas de sangre han salpicado la historia del pasado siglo XX.

En el cielo azul aparecieron nubes grises de tormenta, el frío invierno nuclear destruyó flora y fauna, y sobre los yermos parajes de marrón y gris ya no se oye a los pájaros cantar.

lunes, 19 de junio de 2006

Una de Punk-Rock

Una canción llamada "21st Century digital boy", del grupo Bad Religion, reza lo siguiente en su estribillo:

'Cause I'm a 21st Century digital boy,
I don't know how to live but I've got a lot of toys,
My daddy's a lazy middle class intellectual,
My mommy's on Valium, so ineffectual,
Ain't life a mystery?

Muy significativo. La canción habla de cómo en los tiempos que corren nos hacemos dependientes de la tecnología, que adormece nuestro instinto para vivir la vida tal y como se nos presenta. Por alguna razón, nos vemos cómodamente forzados a cubrir de papel celofán vivencias y sentimientos, y a asentir como borregos a todo lo que se nos diga. Tenemos fe ciega en iconos, marcas, emblemas, etc; y acabamos creyéndonos que todo eso nos dará la felicidad.

No obstante, la solución no está en acometer a todo eso. Otras cosas vendrán que nos causen esa misma sensación artificial. Ocurre siempre en la política: primero pensamos que los políticos han de solucionarnos la vida y, al ver que no lo hacen, nos enfadamos con ellos y creemos que su oposición lo hará mejor.

La solución está en uno mismo. Primer paso: el viaje interior. Bucea en tu mente en busca de tu verdadera esencia. Una vez que te conozcas mejor, sal a la calle. Y una vez que estés en contacto con el mundo, dedícate a observar. Observa y adáptate; vive en armonía con el universo. Simplemente no claudiques a las imposiciones del conformismo y haz uso de tu propio criterio.

domingo, 18 de junio de 2006

Buenos tiempos para la lírica

Un labriego con conocimientos de solfeo y buena mano para las notas destierra de las listas de los grandes éxitos a los niños pijos del karaoke glamuroso.

Al mismo tiempo, unos terribles monstruos a quienes en su tierra les habían dado la espalda vencen en un certamen que, año tras año, se fue tornando debate político.

Aparentemente, no hay manos lúgubres que desde la obscuridad manejen los hilos de la sociedad cual marionetas. Parece que esta vez los títeres no están a merced de un tirano que escribe guiones trágicos para sus representaciones. Se respira cierto aire de libertad y optimismo.