Pensamientos de un Aventurero Cósmico.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Gràcies

Vivo mi Leyenda Personal, y vosotros formáis parte de ella. Viajo con el corazón visitando los exóticos jardines del alma, con todos los sentidos bien despiertos, aprovechando cada segundo, gozando con cada molécula de aire que respiro. Es mi corazón mi brújula y con él he llegado a vosotros, que me habéis acogido con calor.

Ha sido un placer perderse por esas calles que esconden los deseos más enigmáticos y obscuros, alimento de mi dulce pasión. Compartir momentos de gloria, entonando viejos himnos de libertad, fue emocionante; recordarlos aun hoy me hace estremecer. Es como una dulce droga que fluye ahora por mis venas, tiñendo de oscuro mi sangre, helando mi aliento. Y siento así como mi espíritu se renueva y coge fuerzas, inspirado por un millón de ideas que confluyen en un vórtice ubicado en el Centro del Universo.

¡Ay!, no podría describir con detalle el buen sabor de boca que me queda después de tan enriquecedora experiencia; dulce como el caramelo, intenso como un buen café. Es una fuerza arrolladora que golpea mi cuerpo con gran ímpetu, haciendo latir enérgicamente a mi corazón. Es ahora cuando me siento con fuerzas para resurgir.

Y tú, tormenta de trueno sin luz
eres símbolo de libertad
yo nunca podría vivir
sin tus cuerdas de acero tocar.


(Barón Rojo - Cuerdas de acero)

miércoles, 21 de marzo de 2007

نوروز

¡Feliz año nuevo a todos! Hoy comienza el nuevo año persa; comienza el año 1386 según el calendario iraní. Y el nuevo año empieza hoy porque es hoy cuando llega por fin la primavera.

Celebro el año nuevo persa porque con el año nuevo del calendario gregoriano no he tenido mucha suerte. El 2007 está resultando ser un año nefasto, así que cualquier excusa es buena para hacer borrón y cuenta nueva y comenzar de nuevo. Celebro también la llegada de la primavera, y con ella la vida. Se respira ya un aire cargado de optimismo ---y polen, todo hay que decirlo--- que embriaga mis sentidos y satura de endorfinas mi cerebro. Celebro que sea éste el día en el que el sol le gana más terreno a la noche. Crecen en estos días el periodo de luz solar a pasos agigantados, como mi espíritu ha de crecer ahora para vencer los viejos temores del pasado.

Es éste, por ende, tiempo de celebración. Tiempo en que Hades libera a su cautiva Perséfone para que cubra con mil flores los campos. Termina por fin la agonía invernal, en una noche sin fin de frío y desolación. Es éste un momento lleno de alegría. ¡Feliz año nuevo!

jueves, 15 de marzo de 2007

Fallen Angel (VII)

De entre todas las personas que nos aportan consejos para la vida hay que saber distinguir a los que verdaderamente nos iluminan de los que no hacen otra cosa que tendernos una trampa. En el primer grupo están los más brillantes sabios de todos los tiempos, aquellos cuyas enseñanzas perduran. Es esta gente la que puede mostrarnos la luz y ayudarnos a encontrar el verdadero camino hacia la felicidad ---algo que Paulo Coelho denominaba "La Leyenda Personal" en su novela "El Alquimista"---.

El otro grupo de "guías" actúa de forma diferente. Sus consejos son más directos, aludiendo siempre al sentido práctico de las cosas. Nos animan a ser perseverantes y sacrificados en nuestros objetivos, haciéndonos creer que si así actuamos pronto conseguiremos ser prósperos. Pero esta prosperidad que nos venden no es más que un placebo, un sucedáneo que ineficazmente intenta tapar una sensación de vacío que no lograremos mitigar. Muchas personas acuden a este remedio para llenar ese incómodo hueco que tienen en sus vidas, y aún habiendo triunfado siguen conservando ese vacío. Y esto ocurre porque estos infames consejeros transportan un mensaje de engaño, una trampa que nos encadenará a la desdicha y de la que resulta difícil salir. Este grupo de charlatanes reune columnistas de medio pelo que trabajan para revistillas de emprendedores, amargados entrenadores de equipos deportivos de instituto y toda clase de patéticos personajillos fantasmales en traje de Armani que están adoctrinados para comerse su propia mierda. Estas calamidades no son otra cosa que mediocres mercachifles que, de ser realmente eficaz su ideología, hace tiempo se habrían hecho ricos y famosos, mas no es así en la práctica totalidad de los casos. Hace falta algo más que ser perseverante y levantarse todos los días afirmando estar dispuesto a comerse el mundo. Hace falta algo más que creer ser bueno en algo; hace falta ser realmente bueno en algo.

Y en sus discursos siempre usan ejemplos tan estúpidos como el de aquel fulano que a base de hacer trueques consiguió una casa cuando empezó teniendo un clip. Bien, es un caso aislado de éxito. Desde luego no va a haber casas para todos los que tengan clips (yo tengo una caja llena de ellos). De modo que sus teorías recaen siempre en el ejemplo de la persona miserable y pobretona que llega muy alto con tesón y determinación. Así, la gente que se siente pobre de espíritu, incapaz de triunfar en la vida, se aferra a esta idea pensando que también para ellos hay un papel principal en ese cuento de hadas. Pero lo cierto es que han sido pocas las cenicientas que han llegado a casarse con un príncipe azul.
La gente debería pararse a pensar qué es lo que realmente desea, qué es lo que realmente da forma a su Leyenda Personal.
Era también muy poco probable que un apuesto caballero besase a la Bella Durmiente; podría quedarse en su estado catatónico para el resto de los tiempos. No es seguro que nuestra historia termine con un final feliz; puede surgir un imprevisto. Puede la hormiga perder todo lo que durante el verano estuvo recogiendo ---mal que sería menor para el caso de la cigarra---, siendo así todo su esfuerzo en vano. Pero la realidad es muy distinta de la ficción. La historia de nuestra vida no se corresponde con un cuento de Horatio Alger. El Sueño Americano tiene aforo limitado.

No es que sea malo perseguir la prosperidad en la vida. El problema estriba en lo que entendemos por ser próspero. Estamos todos empleando la misma métrica a la hora de plantear nuestras metas, de modo que, al final, todos deseamos lo mismo. Todos deseamos lo que está de moda, todos deseamos lo más caro y lujoso, todos deseamos ser importantes y poseer grandes riquezas. Así nos adoctrinan. Nos obligan a competir, a avasallar, a trepar por la espalda del desvalido. Mezquinos e inhumanos, así acabamos siendo. ¿Es eso prosperidad? Los únicos vencedores son la competitividad y un capitalismo voraz que nos aleja cada vez más de nuestra condición de seres humanos.

La gente debería pararse a pensar qué es lo que realmente desea, qué es lo que realmente da forma a su Leyenda Personal. Cada individuo es único, y no tiene sentido comportarse como la sombra de alguien ---por muy próspera que esta persona haya sido---, imitando todos sus movimientos. No podemos conformarnos con ser la burda imitación de alguien que ha alcanzado la felicidad a su manera; nosotros debemos encontrar la nuestra y vivir nuestra vida de forma genuina. Así encontraremos la verdadera felicidad, sin sacrificar la convivencia con los demás.


All that you've taken from others
Will be taken from you
All that your dissonance smothers
Will then come back to you
Whatever happens tomorrow, and whatever you do
Just keep in mind, that the source and the end is you


(Epica - Another Me "In Lack'ech")

martes, 13 de marzo de 2007

Epílogo

Ocurre a veces que, cuando llegamos al final de un buen libro, nos da pena que su historia se acabe. En sus últimas páginas encontramos el epílogo, que pone el broche de oro a un relato maravilloso con las palabras más dulces de toda la composición. Leemos con gusto estos últimos párrafos, saboreando emocionados esa última vuelta de tuerca a todo lo anteriormente narrado. Es ahí donde alcanzamos el verdadero punto y final de la obra.

Me hallo ahora en un momento en el que me toca vivir el desenlace de un periodo glorioso. Esta etapa recién vivida me hizo experimentar un gran crecimiento como persona, siendo ahora el momento de recoger sus frutos. Es por eso que lo que ahora me ocupa es el epílogo de dicha etapa, donde recojo las más valiosas conclusiones de lo vivido para lo que queda por vivir. Y antes de cerrar ese anexo, procede llevar a cabo unas últimas acciones: atar cabos sueltos y desmantelar viejos temores.

And the story has reached the heavens
And my soul returned to me
Great bards have sung my memory
And my story reached thee.


(Magica - Redemption)

miércoles, 28 de febrero de 2007

Alas de papel (II)


Like a thief in the night
The wind blows so light
It wars with my tears
They won't dry for many years

(My Dying Bride - For my Fallen Angel)


Era una noche obscura, sin luna y sin estrellas. En un paraje deshabitado, baldío, inerte, allí estabas tú, en el suelo, de rodillas, con heridas. Te habías caído, y de tus ojos se desprendían dos ríos de lágrimas. Estabas triste y callada, llorando en silencio, sin que nadie pudiese oirte. Pero yo pasaba por allí y te escuché, pequeña mía.

En aquella noche obscura nada se podía ver. La penumbra disolvía todo aquello que se alejase de la vista más de unos pocos metros. Ni una sola luz, ni un sonido tampoco. Pero ese silencio sepulcral se había roto con tu llanto, dulcemente interrumpido por tus tímidos gemidos. Me guié por ellos para encontrar tu rostro, y cuando ya estaba muy cerca de ti apareció éste, iluminado por una luz misteriosa, pálida y fatua, que esbozaba con temor tus facciones entre la espesa sombra. Tus lágrimas brillaban, no obstante, en aquella obscura noche. Daban destellos mientras corrían por tus mejillas, apresuradas por encontrar tus labios, tu barbilla y luego precipitarse al suelo. Entraban en tu boca para mezclarse con tus gemidos: sabor agridulce de tu dolor.

Pronto reparé en tus quebradas alas y supuse que te habías caído intentando volar. Te tendí mi mano, tú la cogiste y comenzamos a caminar juntos por aquel lugar maldito en aquella noche de sosegada inquietud. El paisaje, típico del invierno, era poco acogedor. No obstante, su calma nos resultaba reconfortante, íntima, incluso protectora.

Comprendí allí, en aquel inhóspito lugar, en aquella tenebrosa noche, que la auténtica belleza emanaba de la más humilde condición del ser. Y cuanto más mórbida fuese la expresión de nuestros rostros, cuanto más en peligro estuviese nuestra integridad, allí, flanqueados por árboles de ramas desnudas en un camino olvidado por las gentes, mejor podíamos apreciar la hermosura de la vida. Más cuanto más débil ésta. Fue así como te encontré, pequeña, y lejos de tratarse de una cuestión de compasión, fue la humildad la que dejo nuestros sentimientos al desnudo. Surgió de ahí la fuerza que nos levantó del suelo y nos unió para caminar por aquel paraje deshabitado, en aquella noche obscura y sin estrellas.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Alas de papel (I)

Tuve una vez una extraña visión. Era como un baile de disfraces, en un lujoso salón con magníficos tapices en sus altísimas paredes, iluminado con copiosidad por decenas de lámparas, de las cuales una de ellas, en el centro de la estancia, destacaba con majestuosidad debido a su gran tamaño. El suelo brillaba impoluto allá donde se formaba un hueco entre los asistentes a ese gran festín, hasta que ese pequeño reducto de baldosas blancas y negras era rápidamente cubierto por los giros de los danzantes. Éstos construían bellas formas geométricas con un sincronismo perfecto, asiendo en todo momento una máscara de porcelana que tapaba sus facciones.

Yo me hallaba en el medio de toda esa gente, inmóvil, casi conteniendo la respiración. De repente, el círculo de personas que a mi alrededor danzaba comenzó a estrecharse, aproximándose a mí toda esa gente envuelta en disfraz. La simetría existente se rompió de pronto y la coreografía se volvió por un instante anárquica, y todas las miradas que se hallaban atrincheradas en sus respectivas máscaras buscaron la mía, que se hallaba desnuda entre todas aquellas que me transmitían un sentimiento inquisitivo, rapaz, desdeñado. Finalmente aquel encierro se disolvió, volviendo a estructurarse el baile original.

La música murió lentamente y los bailarines corrieron hacia las salidas de aquel lujoso salón, quedándome yo solo en medio de aquel impoluto y brillante pavimento. Las puertas se cerraron y el silenció dominó la estancia. No sabiendo muy bien que hacer, me dirigí a la puerta principal y cuando la abrí nada había afuera; solamente el vacío. Aquel extraño carnaval había terminado.

lunes, 19 de febrero de 2007

Encanto

La ciudad es gris, aséptica, deshumanizante. Todo esta calculado al milímetro para desempeñar una función, siendo cualquier cosa que se aleje del sentido práctico totalmente accesoria. Sus habitantes se encajonan en sus reticuladas viviendas en bloque como abejas en panal. Estrictos horarios programan la irrompible rutina de la gente, sin dejar lugar al mínimo atisbo de discrepancia. La colonia de hormigas debe ser eficiente.

Entonces surge el artista. Ese rebelde sin causa, por naturaleza. Ese terrorista de la razón. Ese delincuente del pensamiento. De entre un millón de toneladas de basura rescata un DVD con una película de Tim Burton y, acto seguido, se descalza y cuelga sus roídos zapatos de unos cables, en medio de la calle, entre todo el tránsito anodino de la gente; violando los horarios, cruzando a nado un río de costumbres, alzando la voz, dejando constancia de su parecer.

Y la gente observa sus zapatos, colgados de un cable en medio de la calle. Por un momento se olvidan de su rutina, del sinsentido en que se ha transformado su vida y en ese instante nace en su interior un sentimiento alegre que conseguirá hacerles esbozar una sonrisa.

A todos los que se esfuerzan por hacer que los lugares donde vivimos sean un poco más mágicos: ¡GRACIAS!